Noticia | | 16-07-2021 | ±4 minutos tiempo de lectura

Aunque Canadá es más conocido por su naturaleza y parques nacionales, es también un buen país para bucear. Sus largos kilómetros de costa y numerosos lagos ofrecen experiencias únicas de buceo a los amantes de este deporte. Además de disponer de certificado de buceo, no se olvide de solicitar su eTA Canadá antes de viajar.

Documentos previos: pasaporte, eTA Canadá y certificado de buceo

Contar con un certificado de buceo es imprescindible para cualquier viaje en el que se quiera practicar submarinismo. Puede hacerse con él antes o incluso durante sus vacaciones en Canadá en los distintos sitios de buceo que encontrará a continuación. En ellos hay escuelas donde se puede tomar clases y cursos para obtener el certificado de buceo en solo cuatro o cinco días. Estas también ofrecen opciones de alquiler de equipo de buceo, así como excursiones e inmersiones guiadas o independientes.

Otro elemento que se debe gestionar antes de viajar es la solicitud de una eTA Canadá. Esta autorización de viaje es obligatoria para poder entrar a Canadá sin visado. Tiene una validez máxima de cinco años desde su concesión y permite estancias de hasta seis meses consecutivos. Esto le da tiempo suficiente para visitar los distintos sitios de buceo y combinar estos planes con hacer turismo por el resto del país. Para obtener este permiso de viaje, simplemente debe rellenar el formulario de solicitud de la eTA Canadá y realizar el pago. Una vez que se le conceda la eTA, la recibirá por correo electrónico en una media de 5 días.

Ontario: Tobermory, Kingston y Brockville

Tobermory es considerada la capital de buceo de Canadá. Está situada en Georgian Bay, en el noreste del lago Huró y a unas cuatro horas al norte de Toronto, y su mayor atractivo es el agua clara y transparente. Cuenta además con restos de naufragios a unos 12 metros de profundidad, lo que lo convierte en una inmersión segura para buceadores con poca experiencia. Los buzos más avanzados deben visitar el Arabia y el Niagara II. El primero de ellos es un velero de madera a 30 metros bajo el agua que se hundió en 1884 y se mantiene en buenas condiciones. El Niagara II es un naufragio artificial preparado para buzos que se hundió en 1999. Yace a 30 metros de profundidad y ofrece la oportunidad de bucear por su sala de máquinas y nadar a través de la bodega de carga.

Kingston es una localidad situada en la costa norte del lago Ontario. Los restos de naufragios son también el principal atractivo de este lugar gracias a su buen estado de conservación. El Katie Eccles, hundido en 1922, es ideal para inmersiones avanzadas en aguas profundas y frías. El Wolfe Islander II, por otra parte, es un viejo ferri hundido de forma intencionada como arrecife artificial en 1985. Su longitud de 50 metros hace que sean necesarias varias inmersiones para verlo de arriba a abajo.

A solo una hora en coche de Kingston y al otro lado del río San Lorenzo en el estado de Nueva York, se encuentra Brockville. Esta zona contiene más de una docena de restos y lugares para descubrir. Uno de ellos es el Robert Gaskin, una goleta de madera que naufragó en 1889 y que se encuentra a unos 20 metros de profundidad. Los buceadores con más experiencia pueden nadar también hasta el Henry C. Daryaw, un carguero de acero de unos 70 metros de largo que se hundió en 1941 tras chocar con otro barco en la niebla.

Columbia Británica: Barkley Sound

Según Jacques Cousteau, el biólogo marino francés que coinventó los reguladores actuales de buceo, Barkley Sound, en la costa del Pacífico de Canadá, es el segundo mejor lugar del mundo para bucear después del mar Rojo. Esto se debe a su espectacular biodiversidad: se pueden encontrar desde salmones o pulpos gigantes del Pacífico hasta leones marinos o los enormes tiburones de seis agallas. Una de las inmersiones favoritas de esta zona, situada en la costa occidental de la isla de Vancouver, es en Renate Reef, un arrecife famoso por su gran cantidad de invertebrados. Otra de ellas es Tyler Rock, desde donde se pueden avistar ballenas jorobadas y los tiburones mencionados anteriormente.

Terranova: Bell Island

Terranova: Bell Island Otra de las joyas del buceo canadiense es Bell Island, una isla situada en la península de Avalon en Terranova. Esta zona es famosa por los cuatro buques de carga hundidos por submarinos alemanes durante la Segunda Guerra Mundial. El SS Rosa Castle, el SS Saganaga, el PLM-27 y el SS Lord Strathcona se encontraban cargando hierro en 1942 cuando fueron torpedeados por los alemanes, lo que causó la muerte de más de 60 hombres. La combinación entre esta difícil parte de la historia y la asombrosa vida marina que ha surgido desde entonces convierten esta inmersión en una experiencia única de buceo. Impresionante y triste a la vez es visitar el llamado “cementerio de ballenas” en South Dildo. En el fondo de esta antigua estación ballenera todavía hay una gran cantidad de huesos y esqueletos de ballena.