Noticia | | 29-10-2021 | ±5 minutos tiempo de lectura

Cuba es una isla única y de gran belleza. Sus diferentes aspectos, desde su clima soleado hasta la amabilidad de sus gentes, hacen de ella un gran destino. Si usted quiere experimentar esto por sí mismo, necesita un visado Cuba.

Uno de los aspectos más interesantes de este país es el hecho de que en gran parte de la isla el tiempo parece haberse detenido. La revolución de los años 50 fue y sigue siendo un asunto difícil de evocar. Independientemente de las diferentes opiniones que uno pueda tener sobre este momento de la historia, lo que no se puede negar es que sus huellas siguen siendo claramente visibles y que han hecho de la isla lo que es hoy en día. La resiliencia del pueblo cubano se aprecia, entre otras cosas, en sus coches de época, considerados en todo el mundo como una parte indisociable de la imagen del país.

Muchas calles de Cuba, especialmente en las ciudades más grandes, están llenas de coches americanos de época de las décadas de los 30 a los 50. La mayoría de los coches datan de los años 50, lo que contribuye en gran medida a la supervivencia del sentimiento revolucionario de esta época.

Cómo llegaron los coches a Cuba

Debido a su proximidad con EE. UU., desde principios del siglo XX aproximadamente, Cuba importaba coches americanos. Marcas como Chevrolet, Ford, Cadillac, Dodge y Buick eran populares en todo el país. Se calcula que a mediados de la década de 1950 había unos 143 000 coches importados en la isla.

Tras la revolución de finales de los años 50, se impuso el embargo estadounidense y Fidel Castro prohibió la importación de coches y repuestos estadounidenses. Tras la revolución, el país se vio obligado a depender de los coches de otros países comunistas y la isla empezó a importar coches procedentes del Bloque del Este.

En aquella época, los coches americanos eran en general mucho más duraderos que los de Europa del Este, por lo que los cubanos los reparaban para intentar mantenerlos en funcionamiento. Como no disponían de las piezas adecuadas, los habitantes de la isla tenían que utilizar su creatividad.

El ingenio cubano

Cuando uno conduce por Cuba, ver a gente reparando coches clásicos es tan normal como ver palmeras agitándose al viento. Se cree que quedan entre 60 000 y 70 000 coches en el país. Debido a los complicados problemas económicos del país, estos coches pasan de generación en generación en el seno de la misma familia y son considerados como una herencia de gran valor.

Debido al embargo y la prohibición de importar repuestos de automóviles impuesta por el gobierno, los habitantes de la isla simplemente no disponen de muchas de las piezas que necesitan. Por ello, han tenido que recurrir a todo tipo de soluciones para mantener sus coches en funcionamiento. El ingenio cubano ha mantenido estos clásicos de época en la carretera. Aquí las personas corrientes se han convertido en auténticos mecánicos por necesidad.

Por ello, no es raro ver coches antiguos con piezas de diferentes modelos y años, modificadas para adaptarse a los coches clásicos. Es habitual ver Pontiacs y Studebakers clásicos con motores Lada rusos y silenciadores Volga. Los adornos del capó se hacen a veces con chatarra fundida. Teniendo en cuenta los limitados materiales de los que disponen los habitantes de la isla, no es de extrañar que los cubanos sean conocidos por su ingenio en materia de mecánica.

Recorrer Cuba en un coche clásico

Los visitantes de la isla pueden recorrerla en muchos de estos coches clásicos. En lugares como Varadero y La Habana Vieja suele haber lugares donde se alinean hileras de hermosos coches de época en los que los visitantes pueden montar. Aquí podrá elegir el coche que más le guste y decirle al conductor cuánto tiempo quiere que le lleve de paseo. A menudo, los conductores ya han establecido un interesante itinerario para usted. Muchos coches son descapotables y es muy agradable pasear en ellos, especialmente al atardecer.

En todo el país también se pueden encontrar coches antiguos que funcionan como taxis. Un recorrido en ellos también puede ser una experiencia interesante, ya que mientras que los coches que encontrará para pasear suelen estar en muy buenas condiciones, estos taxis suelen estar en peor estado. Estos taxis son el medio de transporte de los lugareños, por lo que sufren un mayor desgaste.

Siempre es impresionante ver cómo los lugareños se las arreglan para mantener los coches en pie y, si le pregunta al taxista por el coche, lo más probable es que le cuente cómo se las ha ingeniado para mantenerlo en funcionamiento.

Solicitar un visado Cuba

En Cuba, los coches son un verdadero espectáculo para la vista. Solicite un visado si quiere admirarlos con sus propios ojos. Puede solicitar su visado Cuba fácilmente online (24 horas al día, 7 días a la semana). Un visado para Cuba cuesta 39,95 €. Una vez realizado el pago, recibirá su visado en su domicilio por correo.

El visado Cuba es un documento de papel que consta de dos partes. Rellene ambas partes con su nacionalidad, nombre y apellidos, así como con su número de pasaporte y fecha de nacimiento. A su llegada, una parte del visado será arrancada y recogida por el servicio de inmigración. La segunda parte del visado será recogida a su salida del país. Le aconsejamos que conserve su visado junto a su pasaporte.