Noticia | | 16-07-2021 | ±4 minutos tiempo de lectura

Aunque Egipto es un país que nos remite a imponentes pirámides e importantes lugares históricos, la naturaleza también es un aspecto importante del país. Obtenga información sobre los principales espacios que merecen una visita y los preparativos correspondientes antes de viajar, como obtener el visado Egipto.

Preparativos para un viaje a Egipto

Egipto es un destino popular para los turistas interesados por su cultura e historia faraónicas. Lo que muchos no saben es que el país cuenta con impresionantes espacios para todos los gustos que también son un todo atractivo turístico. Para visitar estos y otros lugares de Egipto, se recomienda traer una buena dosis de crema solar y agua independientemente de la época del año en la que se visite el país. Junio, julio y agosto son meses especialmente calurosos, y visitar estos espacios abiertos entonces puede ser un tanto agobiante. Por lo tanto, se recomienda viajar a Egipto fuera de este periodo si se quiere evitar el calor extremo. Sin embargo, los que prefieran visitar el país entonces para combinar este tipo de visitas con unas vacaciones de playa y buceo, también pueden hacerlo con suficiente protección.

Otro preparativo importantísimo antes de la salida es la solicitud del visado Egipto. Existen dos tipos de visado de turista para Egipto: el de entrada única o “single entry”, y el de entrada múltiple o “multiple entry”. Con el primero se puede viajar al país una sola vez, mientras que el segundo permite entrar un número ilimitado de veces siempre que el visado sea válido. La validez del visado Egipto es de 90 días y permite permanecer en el país 30 días consecutivos como máximo durante este periodo. Con un visado de entrada múltiple, se puede viajar un número ilimitado de veces a Egipto dentro del periodo de validez de 90 días, pero cada estancia debe durar 30 días como mucho. Eso le da tiempo suficiente a disfrutar de algunos de los espacios naturales más destacados de Egipto.

Montañas en el este: el protectorado de Santa Catalina

Esta zona de 4350 kilómetros cuadrados situada al sur del Sinaí fue declarada parque nacional en 1996. El protectorado contiene la montaña más alta de Egipto, el monte Catalina (de 2641 metros), así como el monte Sinaí. Esta área forma parte de un total de 640 kilómetros cuadrados declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2002. Santa Catalina tiene un ecosistema desértico único, formado por una gran variedad de especies de animales y plantas que solo se encuentran en esta zona. La zona también alberga importantes lugares históricos y de culto, como el Monasterio de Santa Catalina. Todo ello hace que este espacio natural no solo sea idóneo para hacer senderismo, sino que también es ideal para hacer turismo histórico y religioso.

Agua en el norte: espacio protegido del lago Qarun

En la provincia de el-Fayum y a unos 80 kilómetros al suroeste de El Cairo, se encuentra este lago de agua salada situado por debajo del nivel del mar. La zona, situada en pleno desierto, se ha convertido en un ecosistema único en el planeta gracias a su fascinante diversidad biológica tanto dentro como fuera del agua. Además de esta importancia biológica, Qarun es también un lugar de interés arqueológico debido a su abundancia de fósiles de flora y fauna de la zona. Y es que han sido muchas las poblaciones humanas y animales que se han reunido en torno al lago durante sus 40 millones de años de historia. Entre los animales que se pueden encontrar en la actualidad destaca la gran cantidad de aves: desde flamencos, cisnes y pericos, hasta patos, águilas o halcones.

Puro desierto en el oeste: el oasis de Siwa

Situado en el desierto occidental egipcio a unos 50 kilómetros de la frontera con Libia, el oasis de Siwa tiene varios lagos, pozos y manantiales, y está poblado de olivos y palmeras. El oasis de Siwa se puede acceder por la carretera que une la zona con Marsa Matruh. Sin embargo, tradicionalmente Siwa ha sido una de las regiones más aisladas de Egipto. Debido a estas circunstancias, su población de aproximadamente 33 000 personas ha logrado crear a lo largo de los años una cultura y lengua propias que difieren de la cultura egipcia. Los habitantes son también conocidos por sus habilidades artesanales, como la cerámica, los adornos de plata, la cestería o la vestimenta tradicional única. Otra atracción de la zona son las ruinas de la antigua ciudad de Shali.

Mar y montaña en el sur: reserva natural Gebel Elba

Este protectorado se encuentra en el Triángulo de Halaib y a unos 250 kilómetros al sur de Marsa Alam. Al estar situado cerca de la frontera con Sudán, hace falta un permiso para visitar el área protegida, que fue declarada parque nacional en 1986. Esta zona de 35 600 kilómetros cuadrados contiene arrecifes de coral en el mar Rojo, extensiones de desierto y picos como el que le da nombre, el monte Elba, de 1435 metros de altura. Esta reserva natural es también famosa por su biodiversidad y valor ecológico. Entre las especies que se pueden encontrar destacan las muchas especies de reptiles, o los dugongos, únicos supervivientes de su género.