Noticia | | 06-11-2020 | ±4 minutos tiempo de lectura

Un vuelo a Kenia tiene consecuencias negativas para el medio ambiente y posiblemente también para la población local. Una gran parte de la población keniana vive en la pobreza. Al tomar conciencia de las consecuencias de un viaje a Kenia, los viajeros pueden reducir su huella ecológica lo máximo posible y apoyar a la población local al mismo tiempo. Viaje de forma más sostenible compensando las emisiones de CO₂ al solicitar un visado Kenia y gastando su dinero en pequeñas organizaciones locales.

Agencias de viaje sostenibles

Si desea viajar de forma más sostenible, es aconsejable comparar las diferentes agencias de viaje antes de contratar un viaje y averiguar qué hacen en términos de sostenibilidad. Por ejemplo, es muy diferente que el dinero acabe en la población local del Kenia o en las grandes empresas internacionales. Es importante asegurarse de que las actividades, viajes y excursiones sean organizados por organizaciones locales, de modo que el empleo y los ingresos permanezcan en la población local. Además, no es lo mismo que la agencia de viajes elija un alojamiento a pequeña escala regentado por la población local o una cadena hotelera internacional. Algunas agencias de viaje ofrecen además actividades que ponen a los viajeros en contacto con la comunidad local.

Apoyo de la economía local

Durante su estancia en Kenia, los viajeros también pueden apoyar a la población local, por ejemplo visitando los restaurantes locales y comprando souvenirs responsables, como productos hechos a mano. En ciudades grandes como Nairobi y Mombasa se organizan visitas a los barrios marginales, cuyos beneficios se destinan a proyectos que mejoran las condiciones de los mismos, por ejemplo estableciendo escuelas o instalaciones de agua potable.

También se puede tener en cuenta el medio ambiente, por ejemplo llevando a Kenia su propia botella de agua reutilizable para reducir el uso de plástico. Los viajeros también pueden optar por un safari ecológico, en el que se alojan en albergues sostenidos y cuyos beneficios se destinan en parte a la conservación de la naturaleza o en infraestructuras locales. Además, se recomienda evitar actividades que perjudiquen a los animales, como los paseos en elefante o los espectáculos con animales salvajes.

Compensar las emisiones de CO₂ al solicitar un visado Kenya

Al solicitar un visado para Kenia, los viajeros pueden tomar una decisión responsable con el medio ambiente compensando las emisiones de CO₂ del vuelo hacia y desde Kenya mediante el apoyo a proyectos que reduzcan o capturen las emisiones de CO₂ en otros lugares. GreenSeat es una organización que ha puesto en marcha proyectos en África y la India que reducen las emisiones de CO₂ y al mismo tiempo contribuyen a mejorar las condiciones de vida sobre el terreno. Todos los proyectos de GreenSeat están supervisados por organismos independientes reconocidos por la ONU.

Es posible solicitar el visado para Kenia por internet con un formulario de solicitud digital. Se tarda solo unos minutos en solicitar el visado. Después de rellenar el formulario de solicitud del visado Kenia, los viajeros pueden optar por compensar las emisiones de CO₂ de sus vuelos a través de GreenSeat, marcando esta opción en el formulario. Dependiendo de la distancia del vuelo se cobrará una cantidad que destinada por completo a los proyectos de GreenSeat. Compensar las emisiones de CO₂ no es, por supuesto, obligatorio, ni afecta a la solicitud de visado, sino que se trata de una opción para reducir voluntariamente el impacto del vuelo.

Proyectos medioambientales de GreenSeat

GreenSeat ha establecido dos proyectos en África y uno en la India para compensar la emisión de CO₂. Un proyecto en África se ocupa del desarrollo de estufas de carbón eficientes y el otro del uso de biogás. La gran mayoría de la población africana de las zonas rurales cocina en fuegos abiertos, lo que contribuye a la deforestación y causa problemas de salud, especialmente cuando se cocina con petróleo, lo cual está muy extendido en África.

El uso de hornos de carbón cerrados reduce considerablemente el consumo de combustible en comparación con cocinar en fuegos abiertos, lo que reduce la deforestación y se emiten unos 2390 kilogramos de CO₂ menos al año. Con un horno de carbón, los hogares africanos ahorran unos 110 dólares estadounidenses al año, lo que también mejora las condiciones de vida de las familias.

Otra forma en que GreenSeat está contrarrestando la cocina a fuego abierto en África es estableciendo instalaciones de biogás para familias con una granja. Estas instalaciones pueden producir biogás a partir del estiércol del ganado, que puede ser utilizado para cocinar y para la electricidad. GreenSeat también tiene un proyecto de molinos de viento en la India, que da a las familias acceso a energía limpia y reduce el uso de fuentes de energía contaminantes. Al optar por la compensación de CO₂ al solicitar un visado para Kenia, su contribución se utilizará para estos tres proyectos.