Noticia | | 24-04-2020 | ±3 minutos tiempo de lectura

Como en muchos otros países de Asia y del resto del mundo, el coronavirus también ha aparecido en Myanmar. El país ha cerrado sus fronteras y ya no se permite la entrada a ningún viajero extranjero (con o sin visado). El sistema de atención de la salud en Myanmar es relativamente débil y, ahora que se enfrenta a una pandemia mundial, existe una gran preocupación sobre la forma en que el país abordará esta crisis, especialmente en las zonas fronterizas donde suelen producirse conflictos armados.

Coronavirus en Myanmar: ¿qué sabemos?

El 30 de marzo de 2020, Myanmar confirmó el primer fallecido debido al coronavirus. El hombre de 69 años en cuestión había estado en Australia y Singapur antes de enfermarse y finalmente falleció en un hospital de Rangún. A primera vista, el brote de coronavirus en Myanmar parece muy leve. Según las cifras oficiales, hay 127 casos de contagio por coronavirus y 5 fallecidos. Sin embargo, está claro que, tanto dentro como fuera de Myanmar, estas cifras no cuentan toda la historia. Bajo la junta militar, el sistema de atención de la salud de Myanmar ha sido descuidado durante años y, como resultado, no existe ni de cerca la suficiente capacidad de pruebas para obtener una imagen concreta de la gravedad del brote.

Myanmar está cerrado

Debido a que los primeros casos de coronavirus provinieron del extranjero, el gobierno de Myanmar ha adoptado medidas de gran alcance para cortar de raíz el brote. Parte de esto es una suspensión de todos los vuelos extranjeros que van al país. Ya no se permite la entrada a Myanmar a los viajeros procedentes del extranjero. Esto concierne tanto a los viajeros de países vecinos que pueden viajar sin visado como a los viajeros que sí necesitan un visado Myanmar. El sistema de visados en sí sigue funcionando; sin embargo, los visados concedidos para Myanmar ya no pueden utilizarse para viajar al país. Aún no está claro cuánto tiempo durarán estas medidas.

Sin embargo, las medidas del gobierno no afectan a la admisión de migrantes birmanos que trabajaban en el extranjero y que ahora regresan a su país de origen. Estas personas suelen trabajar en países donde el brote de coronavirus es peor que en Myanmar, pero aún así se les permite regresar sin controles adicionales. Por lo tanto, el Ministro de Salud de Myanmar advirtió que esto podría conducir a un “brote masivo”.

Conflictos en las zonas fronterizas

Myanmar es un país que ha sufrido estructuralmente tensiones religiosas y étnicas durante décadas. Esto ha llevado a varios conflictos armados. Los acuerdos de paz suelen romperse después de unos pocos meses, ya sea por las milicias armadas o por el ejército de Myanmar. Estos conflictos tienen lugar principalmente en las zonas fronterizas de mYanmar, como Kachin en el norte y Rakhine en el oeste. Como resultado, el gobierno a menudo tiene poca influencia en estas zonas. Las milicias locales dictan la ley aquí. Este es también el caso durante la actual crisis de coronavirus. Debido al bloqueo casi total del suministro de recursos a estas zonas, introducido por el ejército de Myanmar, los habitantes suelen quedar abandonados a su suerte. Tienen que improvisar con los limitados recursos de que disponen y elaborar sus propias reglas para minimizar el riesgo de contaminación. Por lo tanto, el riesgo de que el brote de coronavirus golpee fuerte aquí es alto.