Noticia | | 20-08-2021 | ±4 minutos tiempo de lectura

Las recientes e inusualmente altas cifras de casos y muertes en Vietnam se deben en parte al lento progreso del plan de vacunación. En consecuencia, las fronteras siguen cerradas y todavía no se pueden solicitar visados para vacaciones o viajes de negocios. ¿Qué ocurre en Vietnam?

De ejemplo a seguir a crisis nacional

Junto con Nueva Zelanda y China, Vietnam fue considerado durante mucho tiempo un ejemplo de cómo tener el coronavirus bajo control. Con medidas rápidas y de gran alcance, el gobierno vietnamita consiguió proteger a la población contra el virus durante mucho tiempo. Mientras que hasta hace poco muchos países tenían que lidiar con altas cifras de casos y muchas muertes, en abril de 2021 Vietnam solo tenía 35 muertes relacionadas con el coronavirus. Esto le valió al país muchos elogios de la comunidad internacional, por lo que se esperaba que Vietnam fuera uno de los primeros países en abrir de nuevo sus fronteras y expedir visados turísticos.

Exceso de confianza y variante delta

En retrospectiva, la previa buena gestión de Vietnam de la crisis del coronavirus parece haber sido contraproducente. El gobierno ha sido acusado de exceso de confianza debido al bajo número de contagios y muertes que registró Vietnam durante mucho tiempo. El brote de la variante delta del virus, altamente contagiosa, ha afectado especialmente a Vietnam. Aunque el gobierno pudo controlar inicialmente los brotes locales en Hanói y la provincia de Bac Giang, la variante delta se ha extendido rápidamente por todo el país. El gobierno vietnamita está librando una dura batalla: cada día se descubren nuevos focos de contagio, y el número de casos y muertes aumenta rápidamente. La esperanza de que el país abra sus fronteras a los turistas y comience a expedir visados de nuevo se ha evaporado. Actualmente, el gobierno no se plantea permitir la entrada a viajeros internacionales.

Lentitud del plan de vacunación

El mayor problema al que se enfrenta actualmente Vietnam con respecto al coronavirus es su bajísima tasa de vacunación. A principios de agosto, menos del 1 % de la población estaba totalmente vacunada. En comparación, la vecina Camboya tiene ahora el 36,5 % de su población totalmente vacunada y España, el 66,3 %.

Hay varias razones por las que Vietnam tiene dificultades para poner en marcha el plan de vacunación. El gobierno vietnamita no vio la necesidad de almacenar vacunas con antelación debido al bajo número de casos recientes y, en su lugar, invirtió en la elaboración de una vacuna propia. Mientras otros países de la región ya importaban vacunas internacionales, Vietnam estaba en las primeras fases de prueba de su propia vacuna, Nanocovax. Aunque el progreso de estas pruebas fue lento, no hubo apenas preocupación porque el número de contagios seguía siendo bajo.

Sin embargo, la culpa no es solo de Vietnam. Los países ricos pueden pagar precios más altos por las vacunas y se les acusa de “acaparar” el mercado, dejando a los países más pobres frente a una grave escasez. Canadá, por ejemplo, había comprado suficientes dosis para vacunar a toda su población cinco veces. Aunque esto parece haber cambiado en los últimos meses (por ejemplo, Estados Unidos anunció en junio su intención de “compartir” las vacunas), esto ha provocado un retraso estructural en la vacunación de los países más pobres.

Con la propagación de la variante delta del virus, el gobierno vietnamita está tratando de comprar vacunas a un ritmo rápido. En la actualidad se ha aprobado el uso de un gran número de vacunas, entre ellas la de Pfizer-BioNTech y la rusa Sputnik V.

Sin visados y con varios confinamientos

Como resultado, Vietnam ha vuelto a introducir estrictos confinamientos. En las zonas en las que se pudieron relajar las medidas durante mucho tiempo, la mayoría de ellas se han revertido de nuevo. En muchas provincias se prohíben los eventos y otras reuniones. En el centro económico del país, Ciudad Ho Chi Minh, hay toque de queda. En las zonas públicas, la gente debe llevar máscaras bucales y mantener las distancias.

Actualmente, Vietnam no admite turistas internacionales. Mientras el país no tenga el coronavirus bajo control, sigue siendo imposible viajar a Vietnam para pasar unas vacaciones.

En teoría, es posible visado Vietnam; sin embargo, las solicitudes de visado no se tramitarán hasta que se haya levantado la prohibición de entrada. Para solicitar el visado hay que cumplir una serie de requisitos, como tener un pasaporte válido durante 30 días después de la expiración del visado y haber reservado ya al menos un alojamiento por una noche en Vietnam.