Noticia | | 14-04-2020 | ±2 minutos tiempo de lectura

El brote de coronavirus en Nueva Zelanda no ha sido tan malo como se esperaba. Debido a la ubicación aislada del país y a la rápida intervención del gobierno, el virus ha provocado un número mínimo de muertes. Ahora que Australia también está consiguiendo un mejor control del brote, ambos países están estudiando las posibilidades de reabrir las fronteras.

Necesidad económica

El acuerdo se propuso principalmente por razones económicas. Como muchos otros países del mundo, Nueva Zelanda y Australia están luchando con las consecuencias de los graves cierres. Se avecinan recesiones. Al abrir las fronteras, el comercio entre los dos países puede retomarse en gran medida. Además, decenas de miles de viajeros podrán volver a cruzar la frontera, lo que beneficiará al sector turístico de ambos países. La mayoría de los turistas que visitan Nueva Zelanda cada año vienen de Australia y viceversa.

El acuerdo será exclusivo, lo que significa que tanto Nueva Zelanda como Australia no podrán hacer tratos con otros países en materia de turismo o comercio. Más de medio millón de neozelandeses viven en Australia, y 75 000 australianos viven en Nueva Zelanda. Por lo tanto, esta medida permitirá, entre otras cosas, que las familias se visiten entre sí.

Es posible que se añadan otros países

Aunque el acuerdo se aplica actualmente solo a Nueva Zelanda y Australia, la primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda ardern, ya está estudiando la posibilidad de ampliarlo próximamente a otros países. El principal criterio de elegibilidad de los países es poder demostrar el control total del brote de coronavirus en su propio país. Países como Taiwán y Corea del Sur son los que tienen más probabilidades de hacerlo, pero existe la posibilidad de que países de otros continentes puedan llegar a cerrar acuerdos similares con Nueva Zelanda.

La situación actual de los países europeos: viajes y visados

Para los países europeos esto parece muy lejano por el momento. A diferencia de países como Corea del Sur o Taiwán, las consecuencias de la corona en Occidente son mucho mayores. La mayoría de los países europeos tienen que hacer frente a decenas de miles de infecciones, que provocan miles de muertes. Por lo tanto, estos países tardarán mucho más tiempo en controlar plenamente la situación.

Por lo tanto, para los viajeros europeos la actual prohibición de entrada a Nueva Zelanda se aplicará durante algún tiempo. Los viajeros europeos no podrán entrar en el país, tengan o no un visado válido. Todavía se puede solicitar el visado NZeTA, el visado de turista más popular para Nueva Zelanda, pero actualmente no se puede utilizar para entrar en el país.

El acuerdo entre Nueva Zelanda y Australia puede servir de inspiración para otros países. Por ejemplo, EE. UU. y Canadá ya han hecho planes para reabrir las fronteras entre sí, y lo más probable es que se celebren acuerdos similares entre los países europeos.